La historia

Nació en Bogotá en 1986.
Es Diseñador Gráfico e ilustrador, y Cuentero (que no escritor), desde que su mamá tiene memoria.

Su seudónimo o alterego, como le gusta llamarlo, es la unión de dos de sus grandes amores: el dibujo y la mitología griega.
Fue en el año 2009, cuando participó como expositor de ilustración en la galería de arte 1/4 en Bogotá, que creó a “Morphart” como hoy firma al ver que la temática de toda su obra se refería a los mundos imposibles y a mundos de ensueños. Como una expresión de su gran amor por las historias mitológicas, tomó como referencia a Morpheo, dios griego de los sueños. Su sello distintivo es ocultar pequeñas siluetas de hombres en bicicleta, y de su mejor amigo, un labrador chocolate dentro de las ilustraciones. También es común ver dentro de ellas, diferentes tipos de mensajes y señas ocultas.

Vivió en la ciudad de Medellín desde el año 2006 hasta el 2013. Durante este tiempo, ingresó al diario EL COLOMBIANO (2011) inicialmente como miembro del Laboratorio de Estrategia e Innovación (ECOLAB), en el que participó en el rediseño del periódico y se encargó de desarrollar la estrategia de ilustración y caricatura. Fue allí donde comenzó a ilustrar realmente.

Hoy en día trabaja como ilustrador y diseñador gráfico independiente y su trabajo ha sido expuesto en diferentes ciudades como Bogotá, Medellín, Buenos Aires y Ciudad de México. Su trabajo también ha sido publicado y distribuido en diferentes medios, además de haber contado con la oportunidad de participar en proyectos tanto del sector público como privado con muy buenos resultados.

Mis habilidades

  • Illustrator

    95%
  • Photoshop

    90%
  • Windows

    60%
  • Mac

    90%
  • Escritura

    85%
  • Flash

    50%

A mi mejor patrocinadora

Quiero darte las gracias por creer en mí. Gracias por mis lápices de colores. Gracias por traerme de tus viajes una caja de marcadores. Gracias por siempre alimentar el mundo de la fantasía. Gracias por comprar para mí tantas hojas de papel. Gracias por tener el ojo que decía en dónde me fallaba la proporción. Gracias por no dejarme rendir en los momentos de duda. Gracias por estar ahí para el aplauso. Gracias  por el esfuerzo. Gracias por tu sincero interés de verme llegar más lejos en este loco mundo de mi cabeza.

“Gracias totales.”